RAL 1004 Amarillo oro
Claro y alegre. Agranda los espacios, aunque deja ver antes las marcas de uso.
El RAL 1004 Amarillo oro se inclina claramente hacia el ocre y la miel, bien lejos de un amarillo limón frío. Con el valor hexadecimal #e6a800, el tono lleva una carga considerable de rojo que lo vuelve terroso y cálido, sin que llegue nunca a resultar chillón. Frente a amarillos más claros y puros, se distingue por esta densidad: parece asentado y casi metálico, como una aleación de oro y tierra. A diferencia de los tonos señal puros, le falta dureza, pero gana en calidez y en cierta madurez. En conjunto, el Amarillo oro transmite más serenidad que agitación, como un color que lleva ya tiempo ahí.
En superficies grandes, el Amarillo oro concentra la luz en lugar de dispersarla sin más, por lo que resulta más denso de lo que su tono claro podría hacer pensar. Con luz de día intensa, el tono se abre y se extiende como un velo cálido sobre la superficie, especialmente en puertas y frentes de muebles anchos. Cuando falta luz, el Amarillo oro se repliega y se vuelve más pesado, casi bronceado, lo que lo hace menos apto para pasillos oscuros o cocinas sin ventanas. En azulejos se muestra tranquilo y uniforme, mientras que en piezas metálicas desarrolla un ligero efecto de brillo que casi lo hace parecer pulido. En superficies pequeñas, como tiradores o marcos, funciona como un acento claro y cálido, sin llegar a dominar el entorno.
En cuanto a maderas, el Amarillo oro combina especialmente bien con el cerezo y el roble ahumado, que absorben su carga de rojo y hacen que el conjunto resulte aún más cálido. El cobre y el latón envejecido refuerzan el matiz metálico del amarillo, mientras que el hierro bruñido aporta un contrapunto sereno, casi oscuro. En textiles, combina bien con la lana gruesa y el fieltro, materiales que recogen su carácter terroso en lugar de suavizarlo. Entre las piedras, el Amarillo oro convence junto al basalto o la pizarra oscura, pero resulta menos armonioso junto al mármol blanco y liso, que lo empuja demasiado hacia lo kitsch.
Junto al RAL 1005 Amarillo miel se genera una superficie tranquila, casi monocromática, ya que ambos tonos tiran en la misma dirección cálida y se profundizan mutuamente. El RAL 1023 Amarillo tráfico a su lado aporta un impulso fresco, porque su carácter más claro y frío pone de manifiesto lo terroso del Amarillo oro y hace que el conjunto parezca más luminoso. Con el RAL 1032 Amarillo retama surge una transición de lo cálido a lo verdoso, que hace que el Amarillo oro parezca aún más terroso y arraigado, mientras que el Amarillo retama gana en frescura.
El tono más cercano al Amarillo oro es el RAL 1005 Amarillo miel, aunque este se mantiene más claro y suave, mientras que el Amarillo oro aporta claramente más rojo y más peso. Con el RAL 1006 Amarillo maíz, la diferencia está en el matiz verdoso que posee el Amarillo maíz y que el Amarillo oro evita por completo, lo que hace que este último resulte más cálido y más denso. El RAL 1003 Amarillo señales, por último, se muestra bastante más claro y estridente, sin esa sombra terrosa que le da al Amarillo oro su efecto sereno y casi apagado.
Para qué usan nuestros clientes el RAL 1004
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Muebles y frentes de cocina 39 %
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Azulejos y baño 14 %
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Bañeras 8 %
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Metal 3 en 1 8 %
Así lo combinan otros
- RAL 1016 Amarillo azufre un tono más claro
- RAL 9001 Blanco crema el blanco a juego
- RAL 8022 Pardo negruzco para tiradores y zócalos
Tonos parecidos
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RAL 1004 en nuestros esmaltes
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